Volver a la Página Principal  
Catálogo de Trastornos DSM-IV

Anorgasmia

Ansiedad y Depresión

Ataques de Pánico

Autismo

Brote Psicótico

Bulimia y Anorexia

Depresión y Ansiedad

Discapacidades Motoras

Disfunción en la Erección

Diversas Problemáticas Sexuales

Dolor en el coito

Enuresis

Esquizofrenia

Estrés

Eyaculación Precoz

Fetichismo

Fobia Social

Fobias

Hipocondría

Histeria

Melancolía

Neurosis

Neurosis Obsesiva

Obesidad

Paidofilia

Paranoia

Pérdida del Deseo Sexual

Perversiones

Problemas de Aprendizaje

Problemas de Conducta

Psicosis

Sadomasoquismo

Síndrome del Niño Hiperactivo

Sueño

Suicidio

Trastornos de Adaptación

Trastorno Obsesivo Compulsivo

Trastornos Bipolares

Travestismo

Vaginismo

Violencia Familiar

Otras Parafilias
Pedofilia
Voyeurismo
Test

 

Trastornos Bipolares

Según el DSM-IV se enmarcan dentro de los “Trastornos del estado de ánimo”. Se trata de episodios o síntomas hipomaníacos o depresivos alternados, o mixtos, que provocan un malestar clínicamente significativo o un deterioro social, laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del individuo (aquí hay que leer porque el manual dice  que no se trata de psicosis ni de esquizofrenia). Se debe especificar si se evidencian síntomas catatónicos, de inicio de posparto; la gravedad del hecho (leve, moderado, grave, en remisión parcial o total); la longitud de los episodio (con patrón estacional, o de ciclos rápidos).

Dentro de este trastorno bipolar, se especifica el “trastorno bipolar I” utilizado para designar únicamente al primer episodio de manía, o  el episodio bipolar más reciente tanto de hipomanía como depresivo. Para las demás ocasiones se habla de “Trastorno bipolar II”  considerado cuando hay presencia o historia de uno o más episodios depresivos mayores, o hipomaníacos.

 

Cabe considerar al “Trastorno ciclotímico” (numerosos períodos de síntomas hipomaníacos y numerosos períodos de síntomas depresivos que no cumplen los criterios para u episodio depresivo mayor).

 

Trastorno mixto ansioso-depresivo (según la CIE 10)

Esta categoría debe usarse cuando están presentes síntomas de ansiedad y de depresión, pero ninguno de ellos predomina claramente ni tiene la intensidad suficiente como para justificar un diagnóstico por separado. Cuando ambas series de síntomas (depresivos y ansiosos) estén presentes y son lo suficientemente graves como para justificar un diagnóstico individual deben recogerse ambos trastornos y no debería usarse esta categoría. Si por razones prácticas de codificación sólo puede hacerse un diagnóstico, debe darse prioridad al de depresión.