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Catálogo de Trastornos DSM-IV

Anorgasmia

Ansiedad y Depresión

Ataques de Pánico

Autismo

Brote Psicótico

Bulimia y Anorexia

Depresión y Ansiedad

Discapacidades Motoras

Disfunción en la Erección

Diversas Problemáticas Sexuales

Dolor en el coito

Enuresis

Esquizofrenia

Estrés

Eyaculación Precoz

Fetichismo

Fobia Social

Fobias

Hipocondría

Histeria

Melancolía

Neurosis

Neurosis Obsesiva

Obesidad

Paidofilia

Paranoia

Pérdida del Deseo Sexual

Perversiones

Problemas de Aprendizaje

Problemas de Conducta

Psicosis

Sadomasoquismo

Síndrome del Niño Hiperactivo

Sueño

Suicidio

Trastornos de Adaptación

Trastorno Obsesivo Compulsivo

Trastornos Bipolares

Travestismo

Vaginismo

Violencia Familiar

Otras Parafilias
Pedofilia
Voyeurismo
Test

 

Sadomasoquismo

Según el manual de diagnóstico de los trastornos mentales (DSM-IV) quedan  diferenciados el sadismo y masoquismo, ubicando ambos dentro de la categoría de "Parafílias", ubicada a su vez dentro de la categorización mayor de “Trastornos sexuales y de la identidad sexual”.

 

El masoquismo se define como fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican el hecho (real, no simulado) de ser humillado, pegado, atado o cualquier otra forma de sufrimiento.

El sadismo se define a su vez como fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que impliquen actos (reales, no simulados) en los que el sufrimiento psicológico o físico (incluyendo la humillación) de la víctima es sexualmente excitante para el individuo.

 

En ambos casos esta situación debe darse durante un período no inferior a los seis meses. El manual indica que estas fantasías e impulsos sexuales provocan un malestar clínicamente significativo o un deterioro social, laboral o de otras áreas de la actividad del individuo.

 

Desde otras lecturas es muy basto lo que puede decirse. El psicoanálisis por ejemplo traza una íntima relación entre el sadismo y el masoquismo. pensando una doble vía, por el lado de las parafilias (lo que comúnmente se llama perversiones) donde con cada golpe se fuerza el límite (desafío, trasgresión), o pensarlo por el lado de rasgos de carácter fenomenológicos, al posicionarse como un rasgo perverso en la neurosis.

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