Volver a la Página Principal
 
Catálogo de Trastornos DSM-IV

Anorgasmia

Ansiedad y Depresión

Ataques de Pánico

Autismo

Brote Psicótico

Bulimia y Anorexia

Depresión y Ansiedad

Discapacidades Motoras

Disfunción en la Erección

Diversas Problemáticas Sexuales

Dolor en el coito

Enuresis

Esquizofrenia

Estrés

Eyaculación Precoz

Fetichismo

Fobia Social

Fobias

Hipocondría

Histeria

Melancolía

Neurosis

Neurosis Obsesiva

Obesidad

Paidofilia

Paranoia

Pérdida del Deseo Sexual

Perversiones

Problemas de Aprendizaje

Problemas de Conducta

Psicosis

Sadomasoquismo

Síndrome del Niño Hiperactivo

Sueño

Suicidio

Trastornos de Adaptación

Trastorno Obsesivo Compulsivo

Trastornos Bipolares

Travestismo

Vaginismo

Violencia Familiar

Otras Parafilias
Pedofilia
Voyeurismo
Test

 

Paranoia

El manual de los trastornos mentales DSM-IV no concidera a la paranoia como una categorización aparte, solo menciona algunos de sus manifestaciones dentro de la categoría de "Trastornos de personalidad" en la cual se enumeran una serie de subcategorías dentro del llamado grupo "A" cuando aparecen manifestaciones que no son exclusivas de una ezquizofrenia o de síntomas psicoticos. 

 

Así se enumera en el grupo "A" el "trastorno paranoide de la personalidad" manifestado por desconfianza en las intenciones de los demás, interpretándolas como maliciosas, por ejemplo por sospechas de que los demás van a aprovecharse de ellos, o les van a hacer daño o a engañar, preocupaciones y dudas por la lealtad o fidelidad. presenta rencores y percibe ataques hacia si mismo que no son aparentes para los demás.

 

La psiquiatría clásica desconfía de la categoría nosográfica de paranoia, ya que plantea una serie de discusiones, tanto que para algunos autores el considerar la paranoia como una entidad propia es considerado un anacronismo porque la paranoia no se evidencia en un estado puro y aislado, y lo que se daría sería una agrupación de síntomas como si fuera una enfermedad. A tal punto que sus manifestaciones clínicas son observadas en otras afecciones (carácter persecutorio, vivencias de autorreferencia, percepción delirante, desconfianza, grandiosodad, etc.) obligando a la utilización del calificativo de “paranoides” a estas características (como lo hace el manual DSM-IV). El sufijo “oide” significa semejante, por eso se designa como paranoide a la persona que presenta rasgos atenuados que hacen recordar a la psicosis delirante paranoica. En general se trataría de razonamientos aparentemente correctos que refuerzan su convicción pero con premisas falsas.


Extraído de http://www.alcmeon.com.ar/5/19/a19_08.htm

 

Según el psicoanálisis

La paranoia en una forma de psicosis. Según J. Lacan en la psicosis por el mecanismo forclusivo (Verwerfung en alemán) se la expulsa del aparato psíquico el significante fálico (a diferencia de la neurosis donde se reprime la significación). Freud incluye en la paranoia el delirio de persecución, la erotomanía, el delirio de grandezas y el delirio celotípico.