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Según
el manual de diagnóstico de los trastornos mentales (DSM-IV),
La eyaculación precoz se encuentra dentro de los llamados
trastornos orgásmicos. Se define según ese manual como: “Eyaculación
persistente o recurrente en respuesta a una actividad sexual
mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración,
y antes de lo que la persona lo desee”.
La
eyaculación precoz provoca que el momento eyaculatorio llegue
antes del tiempo previsto por el sujeto y sin que su causa
esté directamente relacionada con la calidad, la intensidad
y la duración de la estimulación que proporciona la pareja.
Muchos hombres la padecen desde jóvenes e incluso ha llegado
a convertirse en una pauta habitual frente al coito. Incluso
hay quienes se ven incapacitados de realizar la penetración
ya que la excitación previa al momento le hace imposible la
contención.
Según
la concepción sexológica tradicional
su explicación parece estar en la de que es un acto reflejo
desencadenado por una actividad mental previa a la práctica
sexual y que no siempre tiene un registro consciente para
quien lo experimenta, por lo que muchas veces el individuo
ni advierte qué pasa.
Pero
según la
concepción psicoanalítica, psicoanálisis
francés, la eyaculación precoz no se explica por una situación
refleja de aprendizaje. Para el psicoanálisis la sexualidad
no es natural sino contingente, por lo que el abordaje es
en el orden subjetivo y no únicamente del fenómeno.
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