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Se
puede llegar a ubicar a Rogers como escuela de psicología,
pero es muy difícil encuadrarlo, porque esta sería una escuela
basada en la práctica. Esta teoría a cobrado diferentes maneras
de llamarla: “La inspiración no directiva” “psicoterapia centrada
en el cliente” “psicoterapia de persona a persona”.
Rogers
llama cliente y no paciente a los que lo consultaban porque
paciente evocaría una dependencia y pasividad. Describe la
personalidad como una congruencia entre el campo fenoménico
de la experiencia y la estructura conceptual de sí mismo,
por lo que plantea restablecer un sistema de valores individualizado
y una adaptación realista a la realidad (valga la redundancia)
no coincidiendo con lo vigente en la cultura sino comprometerse
con la sociedad, por lo tanto propone ser creativo dentro
y no fuera de la organización cultural.
El
psicoterapeuta no dirige con objetivos resultadistas a su
cliente, porque eso sería decidir por él y manejarlo, pero
tampoco se priva de participar, ni es indiferente al sufrimiento
de una persona. Lo que hace en definitiva es acompañar en
una búsqueda mutua para que quién consulte llegue ser quién
es y decidir desde su intimidad. El terapeuta entonces mediante
técnicas trata de reflejar la vivencia de sus clientes. Se
trata de reeducar al sujeto enfermo en una atmósfera de comprensión,
de confianza en si mismo descubriendo los propios valores.
Ya
el niño posee un sistema innato de motivación llamado tendencia
a la actualización que es propia de todo ser viviente, y esta
tendencia “actualizante” dirige el desarrollo del cualquier
organismo hacia la autonomía. Este proceso para Rogers no
es solo para preservar la vida sino que es un mecanismo que
tiende a la superación. Por lo tanto se basa en la idea de
una potencialidad inherente a crecer (tanto en el orden personal
como filogenético de la especie).
Otro
de los postulados básicos de Rogers es la necesidad de condiciones
favorables para que se actualicen las capacidades.
El
individuo tiene la necesidad de consideración positiva, que
se desarrolla en todas las personas a medida en que se desarrolla
el yo. A medida que el individuo desarrolla sus necesidades,
se encuentra con infinidad de experiencias que llevan a la
persona a la búsqueda de satisfacciones de necesidades.
Las dificultades aparecen cuando se experimentan desacuerdos
entre el yo y la experiencia. Porque el organismo deforma
elementos de la experiencia importantes, o porque ciertos
elementos de la experiencia no concuerdan con la imagen de
si mismo. Entonces el yo se defiende para mantener su
estructura. El yo puede entrar en conflicto con la experiencia,
pero se parte de la base que el individuo tiene la capacidad
de representar sus experiencias de un modo correcto.
Rogers
define entonces a la psicoterapia como una relación de ayuda
en que el terapeuta intenta que surjan en el cliente una mejor
expresión de los recursos con los que cuenta. Intentando promover
el desarrollo y la capacidad para enfrentar la vida de manera
más adecuada. Evitando considerar a la persona como diagnosticada
y clasificada sino en un proceso de transformación.
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