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Bulimia,
anorexia y demás dificultades en relación a la alimentación
Entre
las diferentes dificultades alimentarias que puede presentar
una persona, las de mayor difusión son la bulimia y la anorexia.
En los hechos resulta hasta enmarañado separarlas como entidades
distintas, quizás se deberían llamar: "Dificultades en relación
a la alimentación" como manera general. Existen algunas expresiones
clínicas bastante generalizadas pero es discutible si es que
existiría una patología específica o se trataría sólo de manifestaciones
fenomenológicas inscriptas en otro tipo de clasificaciones.
En general han cobrado difusión tanto la bulimia como la anorexia,
por una parte porque desde finales del siglo veinte la casuística
ha aumentado considerablemente, por otro lado han sido tomadas
con bastante espacio en los medios de comunicación, porque
determinadas personas e instituciones han mantenido una permanente
campaña de difusión, incorporándolas en la agenda social.
Es
aceptado que para pensar la clínica se necesita un enfoque
abierto en el cual confluyan diferentes vertientes. A los
fines explicativos pueden definirse básicamente dos enfoques
mayoritarios para pensar la problemática. Uno basado en la
idea subyacente de un comportamiento fomentado por un condicionamiento
previo. De esta manera, por ejemplo cuando una adolescente
incorporaría los estándares de belleza contemporáneos, los
esfuerzos por llegar a ellos serían infinitos. El tratamiento
entonces consistiría en orientar a la persona hacia otros
comportamientos y valores.
Otro
de los enfoques básicos afirma que visto que no todas las
personas que reciben determinados estímulos responden de igual
manera, se debería rastrear los aspectos subyacentes que influyen
subjetivamente en una manifestación clínica dada. Los síntomas
comunes, se deberían a una propagación cultural de los mismos,
por lo tanto se daría por tierra la concepción de "culpar"
a los cánones de belleza y delgadez para pasar a una lectura
comprometida con la subjetividad singular. Así las cosas la
amplia difusión de personas aquejadas de estas patologías
contribuiría en parte a la misma difusión, que identificatoriamente
propagaría la enfermedad. Otro aspecto a tener en cuenta es
en cuanto a la definición "anorexia nerviosa" o "bulimia nerviosa"
(subrayado nerviosa). Esto se debe a la diferenciación médica
según la cual cuando una persona se niega a comer puede ser
el resultado no buscado de algún tratamiento o enfermedad
médica. Pero vale la aclaración que la palabra nerviosa complica
las cosas y las discusiones, ya que es un término extraído
desde la medicina no desde el campo "psi".
Según
el manual de diagnóstico de los trastornos mentales DSM-IV
dentro de los trastornos de la conducta alimentaria se pueden
citar:
- La
Anorexia nerviosa: definida como “el rechazo a mantener
el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal
(85% menor a lo esperable), miedo intenso a convertirse
en obeso, alteración de la percepción del peso o la silueta.
En las mujeres prepuberales, presencia de amenorrea (al
menos tres ciclos consecutivos)”. Según el manual si la
anorexia es acompañada de atracones (ver la definición
más abajo), purgas y vómitos provocados se denomina entonces
como anorexia del tipo compulsivo/purgatorio.
- La
bulimia nerviosa: se define por la presencia de atracones
recurrentes, conductas compensatorias inapropiadas con
el fin de ganar peso (al menos dos veces por semana por
un período de tres meses), provocación de vómitos, uso
de laxantes, diuréticos, enemas, fármacos, ayuno, ejercicio
excesivo. Si no se recurre regularmente a provocarse el
vómito ni usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso
entonces se denomina bulimia nerviosa del tipo “no purgativa”
¿Qué
es un atracón?: Según el DSM-IV es cuando se ingiere alimento
en un corto espacio de tiempo en cantidad superior, el mismo
es acompañado por la sensación de pérdida del control sobre
la ingesta de alimento y de no poder parar de comer.
Según
ALUBA (Asociación de lucha contra la bulimia y
la anorexia de Argentina) las pautas culturales han determinado
que la delgadez sea sinónimo de éxito social. Muchos (...)
jóvenes luchan para conseguir el "físico ideal"
motivados por modelos, artistas o por la publicidad comercial
(...) la BULIMIA y la ANOREXIA NERVIOSA, dos complejas enfermedades
alimentarias.
Existen
signos visibles característicos de la BULIMIA:
-
Preocupación constante por la comida (habla de peso, calorías,
dietas...).
- Atracones,
come de forma compulsiva, esconde comida.
-
Miedo a engordar.
-
Acude al lavabo después de comer.
-
Vómitos autoprovocados, abusa de laxantes o diuréticos.
-
Usa fármacos para adelgazar.
-
Realiza regímenes rigurosos y rígidos.
Signos
fisiológicos: Modificación del carácter (depresión, sentimientos
de culpa u odio a sí mismo, tristeza, sensación de descontrol...)
Severa autocrítica. Necesidad de recibir la aprobación de
los demás respecto a su persona. Cambios en la autoestima
en relación al peso corporal. Inflamación de las parótidas.
Pequeñas rupturas vasculares en la cara o bajo los ojos. Irritación
crónica de la garganta. Fatiga y dolores musculares. Inexplicable
pérdida de piezas dentales. Oscilaciones de peso (5 ó 10 Kg,
arriba o abajo).
En
cuanto a la ANOREXIA, los signos visibles:
- Conductas
patológicas Conducta alimentaria restrictiva (poca cantidad
de comida) o dietas severas. Rituales con la comida como:
contar calorías, descuartizar la comida en trozos pequeños,
preparar comida para otros y no comer.
-
Miedo intenso a engordar, luchando por mantener el peso
por debajo de lo normal.
- Temor
a verse obligado a comer en sociedad (fiestas, reuniones
familiares...).
- Hiperactividad
(exceso de gimnasia u otros deportes).
-
Esconder el cuerpo debajo de ropa holgada.
-
Negarse a usar ropa de baño y que vean su cuerpo.
-
En ocasiones, atracones y uso de laxantes o diuréticos.
Abuso de edulcorantes.
Signos
fisiológicos: Pérdida progresiva de peso (con frecuencia sucede
en un período breve). Falta de menstruación o retraso en su
aparición sin causa fisiológica conocida. Palidez, caída del
cabello, sensación de frío y dedos azulados. Debilidad y mareo
Cambio de actitud: Cambio de carácter (irritabilidad, ira).
Sentimientos depresivos. Inseguridad en cuanto a sus capacidades.
Sentimientos de culpa y autodesprecio por haber comido o por
hacer ayuno. Aislamiento social.
En
ambas patologías (bulimia y anorexia) si las personas no se
tratan pueden llegar a la muerte como causa de la enfermedad.
Peligra su salud (...) problemas en (estudios) el trabajo,
con la familia y sociedad. Perderán la autoestima y se deteriorará
su personalidad. No conseguirán independencia ni autosuficiencia.
Posiblemente no consigan la inserción social necesaria. Con
el tiempo, se tiene muy baja calidad de vida pudiendo aparecer
ideas o actos de suicidio. En este sentido Aluba recomienda,
que se necesita la colaboración de todos. De una institución
organizada. De un equipo interdisciplinario especializado
en patología de la alimentación. De un grupo de autoayuda
que incentive al paciente a cumplir su proyecto de vida. De
un grupo de autoayuda para padres que optimice los esfuerzos
de ayuda, la comunicación y la convivencia familiar, así como
el desarrollo personal de todos y cada uno de sus miembros.
De unos amigos que entiendan la enfermedad y ayuden a su curación.
Según
el psicoanálisis (escuela francesa):
No
se puede hablar de psicopatología específica para bulimia
o la anorexia, en todo caso se trata de manifestaciones clínicas
o fenomenológicas enmarcadas en una estructuración mayor.
Desde el psicoanálisis y desde otras posturas también, al
no explicar estas entidades desde el punto de vista de causa
- efecto - culpa, se pierde la posibilidad "publicitaria"
de explicar para el público masivo y de manera simple las
características particulares. Pero cabe aclarar que se rompe
la idea generalizada que la imagen occidental de la mujer
delgada, favorezca o sea "causante" de patologías alimentarias.
Se trata más bien de provocar un vacío estructural frete a
la demanda incolmable del Otro (con mayúsculas). Así, se produce
un comer "nada" o comer "todo", de intentar fallidamente la
provocación de una metáfora simbólica que limite la perdida
del ser del sujeto. La noción de deseo se liga estructuralmente
a la noción de falta, en este sentido cabe la ejemplificación
mítica, donde un niño atiborrado con la comida puede llegar
a rehusar alimentarse recreando simbólicamente (aunque fallidamente)
una falta que se tapona con el cumplimiento de las necesidades.
En este sentido el rechazo del alimento cobra la dimensión
deseante. Un vacío provocando como elemento restitutivo, algo
que rompe el todo (la nada), o algo que descompleta al todo,
el (vomito). En este sentido en el caso de la histeria (importante
número de casos) demuestra con su fantasmática de la problemática
deseante no recae sobre un objeto particular (en este caso
la comida), sino que se desplaza permanentemente porque en
definitivamente se dirige a una falta. Si se habla entonces
del orden de la histeria sería en la intimidad, sin escenas,
no pudiendo terminar de enterarse del cuerpo, de la sexualidad,
de allí la posición infantil, y del rehusamiento a la vida
sexual o la amenorrea, porque la energía libidinal esta puesta
al sevicio del síntoma. Por otro lado psicoanalíticamente
no podría hablarse de "fenómeno psicosomático", porque lo
psicosomático es del orden lesional y aquí se trata del orden
funcional, porque adelgazar es una consecuencia del no comer,
y no al revés. Según los casos puede hablarse del orden de
la fobia (a los alimentos). Del orden de la psicosis, aunque
este sería otro diagnóstico, se trataría de una expresión
clínica pero no anorexia o bulimia.. Es claro que no
sería del orden perverso, porque si bien reniega del alimento
y de su cuerpo (su esquema corporal se encuentra deteriorado),
lo hace desde la neurosis en relación al goce fálico. En
el caso de la bulimia los rituales remiten a rasgos obsesivos,
pero solo en un sentido descriptivo, no estructuralmente.
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