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Según
el manual de diagnostico de los trastornos mentales (DSM-IV),
el Trastorno autista puede ubicarse dentro de los “Trastornos
generalizados del desarrollo”. El manual especifica algunos
de los rasgos más característicos tales como:
-
Alteración
cualitativa de la interacción social (contacto ocular,
expresión facial, posturas corporales y gestos)
-
Incapacidad
para desarrollar relaciones con compañeros (ausencia de
una tendencia espontánea para compartir con otras personas
disfrutes, intereses y objetivos, falta de reciprocidad
social)
-
Alteración
cualitativa de la comunicación (retraso o ausencia total
del desarrollo del lenguaje, o utilización estereotipada
del lenguaje)
-
Ausencia
de juego realista espontáneo, variado, o imitativo
-
Endurecimiento
de un patrón
de comportamiento (interés y actividades restringidos,
repetitivos y estereotipados)
-
Preocupación
absorbente de uno o más patrones estereotipados
-
Adhesión
inflexible a rutinas o rituales no funcionales, manierismos
motores, preocupación persistente por partes de objetos.
El
autismo es un trastorno que suele evidenciarse durante los
primeros 30 meses de vida y da lugar a diferentes grados de
alteración del lenguaje, la comunicación, la imaginación.
Afecta aproximadamente a 1 de cada 1.000 niños y es mucho
más frecuente en el sexo masculino que en el femenino (3 casos
de varones por cada niña). Es frecuente que se acompañe de
comportamientos, actividades e intereses de carácter repetitivo
y estereotipado, como también de movimientos de balanceo,
y de interés obsesionado hacia ciertos objetos o acontecimientos.
El
diagnostico o el tratamiento del autismo depende de diversas
interpretaciones teóricas y por consiguiente de diversos enfoques.
Algunas posturas atribuyen como causa del autismo a elementos
orgánicos y biológicos. Otras posturas apuntan a la relación
vincular, o sino a diversas valoraciones tales como la relación
estructural familiar, el lugar esperado de uno de los hijos
en el seno familiar, la ubicación de un sujeto en relación
al "deseo" de los padres o la “decisión de decir
nada” de un autista.
En
definitiva todavía nadie pudo explicar las causas precisas
y abordar un tratamiento eficaz. Los pocos casos en que algo
parecido a una remisión del autismo se han llevado a cabo,
son sospechados de un diagnóstico errático, porque cabe la
hipótesis que no se hubiera tratado de autistas. Lo que sí
se ha conseguido es un mejoramiento general de los involucrados
Asociación de padres de afectados
de autismo y otras psicosis infantiles de Bizkaia
http://www.sarenet.es/apnabi/
Projecte
Austisme la Garriga: http://www.autisme.com/
y autismelagarriga@autisme.com
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